El nuevo Código Nacional de Actividades Económicas (CNAE) 2025 introduce cambios significativos que afectan a empresas y autónomos en materia de Seguridad Social. Sigue leyendo este post, te lo contamos todo
Una de las principales novedades es la obligación de comunicar a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) la equivalencia de las actividades económicas actuales con las nuevas categorías del CNAE-2025.
Esta medida busca garantizar una correcta clasificación y, por ende, una adecuada cotización y cumplimiento de las obligaciones laborales y fiscales.
La correcta clasificación de la actividad económica es esencial para determinar las bases de cotización, tipos impositivos aplicables y posibles bonificaciones o reducciones en las cuotas de la Seguridad Social. Una clasificación incorrecta puede derivar en sanciones, recargos o la pérdida de beneficios fiscales. Por ello, es fundamental que tanto empresas como autónomos realicen esta comunicación de manera precisa y oportuna.
Para cumplir con esta obligación, se deben seguir los siguientes pasos:
Es esencial realizar esta comunicación dentro de los plazos establecidos por la normativa vigente. El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones económicas, recargos en las cuotas de la Seguridad Social e, incluso, la pérdida de beneficios o bonificaciones fiscales a las que se pudiera tener derecho.
En conclusión, la implementación del CNAE-2025 trae consigo una serie de obligaciones que requieren atención y diligencia por parte de empresas y autónomos. Una gestión adecuada de esta transición no solo evita posibles sanciones, sino que también asegura una correcta cotización y el aprovechamiento de beneficios fiscales disponibles.